El Comité de Empresa de El Mundo denuncia despidos "injustificados" en Almería

Acusan a los propietarios de echar a los trabajadores que no se pliegan a sus intenciones

Otros dos periodistas de EL MUNDO de ALMERIA han sido
despedidos, de manera verbal y sin previo aviso, con el argumento de que «no encajan en el proyecto del diario». Con ellos son ya 13 los despidos que ha habido en ese periódico en los diez meses transcurridos desde sufundación en octubre de 2005.

EL MUNDO de ALMERIA es propiedad de dos empresarios
–el consultor Luis Montoya y el constructor Joseba Murga–, que llegaron a un acuerdo con UNEDISA para que se publicara como la cabecera número 23 de EL MUNDO.

Por eso, los despidos injustificados –varios ya han sido anulados por los jueces– y el despótico comportamiento de esos empresarios en la redacción provocan un grave daño a la imagen de nuestro periódico.

La situación ha llegado a ser tan grave que la Asociación de la Prensa de Almería difundió un comunicado en el que denunciaba la «falta de respeto a los derechos laborales de los trabajadores» y las «presiones» ejercidas sobre los
periodistas. Los dos empresarios intentaron que todos los trabajadores firmaran un escrito de respuesta y hubo quien fue despedido por negarse. Además, se creó una Plataforma en defensa de los trabajadores, cuyos mensajes por correo electrónico denunciando ilegalidades y atropellos han llegado a periodistas de toda España.

Uno de los dos dueños, el empresario Luis Montoya, ha sido denunciado recientemente por el PSOE ante la Fiscalía Anticorrupción por supuesto tráfico de influencias y otros delitos.

Desde el máximo respeto a su presunción de su inocencia, hay que recordar que es uno de los más polémicos empresarios de Almería y que se le ha relacionado con varios asuntos turbios que han visto la luz en los medios de comunicación locales y regionales.

Desde que nació el periódico, tanto Montoya como el otro propietario solían acudir a la redacción y cambiaban la portada o las informaciones, según sus interesespersonales y sin ningún criterio periodístico.

El primer director del periódico se marchó tan sólo
una semana después de que saliera a la venta, porque la presión de los empresarios sobre él era insoportable. Después, en distintas fechas, fueron despedidos otro director, la subdirectora, la documentalista, una fotógrafa, varios redactores…

Además, los dos empresarios han reducido el salario a la plantilla y en alguna ocasión han tardado varios meses en abonarles la paga extraordinaria y el sueldo mensual.

El Comité de Empresa de UNEDISA comunicó a la empresa
esta situación desde tuvo la primera noticia, y ha insistido en la necesidad de acabar con ella para no dañar más la imagen del periódico. Un representante de UNEDISA habló con los dos empresarios, al parecer sin llegar a ningún acuerdo positivo.

El Comité vuelve a pedir ahora a UNEDISA que intervenga. Y pedimos que estudie con todo detalle cualquier proyecto de acuerdo antes de publicar una nueva cabecera, porque varios
de los acuerdos que mantiene en la actualidad EL MUNDO no son aceptables.


El Comité de Empresa
Madrid, 12 de agosto de 2006

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